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Tumbado al frescor de la tarde sin pensar en nada, como siempre, holgazaneando, haraganeando y zanganeando, uno y trino, como está mandao, veo pasar las aves, veo a las nubes que se marchan sin decirme adiós, veo pasar las horas mientras pasa la vida sin importarme una higa.
Y la verdad es que pasa sin darnos cuenta, los años parecen meses, y pasan las tardes y le siguen las noches y las madrugadas, y pasamos algunos sin dejar huella, como yo, que sólo he dejado algún rugido más que nada para asustar, y ni con esas.
Y veo a lo lejos el bullicio en la ciudad y yo rodeado de mis silencios, de la naturaleza pura y a veces dura, del gorrión que desde la rama me mira y yo le miro cantándole un pío, pío, de aquella carretera atestada de coches y de prisas… no saben lo que se pierden los jodíos urbanitas, se pierden los sonidos de la naturaleza, se pierden el no necesitar el reloj que marca las horas, se pierden la ausencia de ruidos en un mundo de sonidos, se pierden mis ronquidos que semejan rugidos del rey de la selva, se pierden el ver pasar las horas sin hacer ná de ná, ni falta que hace.
¡Manda huevos!
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Quiero hacer de este rincón un puerto al abrigo de las tempestades que nos rodean, para los sentimientos que nacen del alma, para el humor a veces tan necesario y para todo lo que a nuestro alrededor de una o de otra forma nos afecta. Quiero aclarar que las fotos que ilustran los artículos en su mayoria no son mías, si algún autor así me lo indica, las retiro. Saudades
lunes, 30 de enero de 2012
TUMBADO EN EL CAMPO
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Con que dando envidia ¿Eh?
ResponderEliminarEso no se hace. Me refiero a lo de darnos envidia, no al holgazaneo...
Qué sigas aprovechando.
Abrazos
Doy fe de tus rugidos, y a mi si me asustaste... jajaja, pero fue un susto pequeño.
ResponderEliminarQué suerte tienes de poder holgazanear, a eso yo también me apuntaría.
Y en la foto se te ve muy favorecido con una pose muy sexy.
fíjate que hasta me he perdido yo...¡¡No aparecen tus actualizaciones!!
ResponderEliminarMi abrazo lleno de cariño.Voy a agregarte por décima vez...grrrrrrrrrrrr(rugido de leona)ja,ja,ja,
Esa soledad, esas ausencias y esos momentos de no hacer nada, los necesitamos para reponer fuerzas..
ResponderEliminarBesos y susurros cálidos
Ricardo..." Tumbado en el campo "
ResponderEliminarQue placentero momento que estàs pasando...no te agradarìa una buena companìa... una leoncita para que abanique tu soledad ??
Lindo relato...
un beso....te espero
Sau...siempre en mi corazón.Lo sabes¿verdad?
ResponderEliminarMi beso de leona..cuidadín que muerdo.
Jo,qué envidia me da esa leona que se cree pájaro y tú,tumbado a la bartola sin hacer ná de ná rugiendo de gusto a la sombra del gorrión y haciéndole píos a su cante.
ResponderEliminarEa,pues yo estando en el paro y todo y no paro quieta,cachis!
Aorrrgggggmmmmmkkkkssss
Esos son besos de leona perezosa.
¿Por qué, en general, se rehuye la soledad? Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos...
ResponderEliminarabrazo
Creo que huellas vas dejado y muchas, solo mira cuanto hay escrito en tu blog.
ResponderEliminarLas letras quedarán y tus pensamientos dejarán las huellas suficientes.
Te dejo un fuerte abrazo y bonito inicio de semana!
uff..sì se le nota lo holgazan..jajaa..que aburrimiento pasar las horas sin hacer nà de nà..
ResponderEliminarBesos